La botella de 250 ml es perfecta para tenerla a mano en la cocina, y el picual tiene ese toque elegante que se nota en cada plato. Apenas lo abrí, ya sabía que había valido la pena pagar un poco más por esta calidad.
Emma B.★★★★★
Ese aroma a hierba fresca y tomate me transporta directo al campo nada más servir un chorrito. El picor final es corto y limpio, perfecto para aliñar una ensalada sin que tape el resto de sabores. Los 250 ml se me van volando, eso sí.
Nicholas C.★★★★★
Abro la botella y ese carácter fresco me llega antes de servirme, la nariz ya avisa de lo que viene. En 250 ml va perfecto para no tenerlo abierto demasiado tiempo, y se nota la elegancia picual en cada cucharada. Para mí, ha sido un acierto total.